:: Noticias y tips de interés

Blanco: la opción sencilla y elegante

Decoración

Decoración

Decoración

Decoración

 

Este color tan purificante es una gran idea para iluminar el hogar. Tiene dos características muy contradictorias: por un lado, es tradicional porque se ha utilizado desde siempre, pero por otro lado, su empleo hoy en día es imagen continua en revistas, showrooms y ferias de decoración. El blanco está de nuevo en la cima de las tendencias relativas al color.
Uno de los aspectos más apreciados del blanco es su versatilidad. Se trata de un tono que se puede combinar con cualquier miscelánea decorativa. Los defensores de este comodín cromático lo definen como una vía de escape para la imaginación a la hora de lucir el mobiliario, ya que deja abierta la posibilidad de crear estancias muy diferentes sin miedo a que las paredes no armonicen con el resto.
Aunque parezca que blanco sólo hay uno, encontramos en el mercado diferentes tonalidades para que votes por la que más te guste. El blanco almendra, por ejemplo, es más cremoso visualmente e imprime mucha personalidad a la casa. La amplitud estará en nuestra brocha si nos decidimos por el blanco concha. Si buscamos un aire acogedor que invite al sosiego apostaremos por el blanco huevo o el lino mientras que el blanco sal aporta con su matiz azulado una emoción fresca y natural.

Una gran idea
Existen muchos motivos que convierten el blanco en tu mejor aliado. Su luminosidad intrínseca es el arma más eficaz para darle la vuelta a los espacios sombríos. Si apuestas por el blanco, estarás dando el sí a una renovada claridad en las estancias, otorgándoles brillo y ayudándote a concebirlas como un auténtico paraíso donde pasar momentos agradables.
El esplendor natural de la gama de los blancos constituye una herramienta certera para aquellos hogares donde los rayos del sol apenas llegan. En pisos de escasos metros cuadrados, este color resulta fundamental porque ‘engaña’ al ojo, creando una patente sensación visual de profundidad. Si contamos con una vivienda de mayor superficie, el blanco tendrá la misión de matizar la entrada de luz exterior.
Tanto decoradores clásicos como vanguardistas se han mostrado a favor de este tono pues invita a la calma, a la tranquilidad y al relax. La óptica se vuelve cómplice de la belleza de los ambientes, elevando la altura de los techos y ensanchando las paredes. En cuanto al mobiliario, accesorios y complementos que actuarán en este limpio escenario, no hay reglas: todo esta permitido.

Blancos
Almendra
Concha
Huevo
Colino
Sal Marina
Decoración Decoración Decoración Decoración Decoración

Libertad de acción
La pared blanca de fondo se presenta ante nuestra mirada como el lienzo cándido en el que pintaremos parte de nuestra personalidad. La multiplicidad de operaciones que nos permiten las paredes blancas es imposible de conseguir con otras tonalidades. Popularmente, se admite que la elegancia se alcanza mediante la combinación de los marrones con el blanco. Aunque es un modo sencillo de obtener distinción, hay otros métodos para crear la casa a tu medida.
La elección de los colores determina la visión individual y de conjunto. Cada tono transmite una sensación diferente, sin embargo, de su presentación grupal, dependerá la impresión general. La fórmula más habitual de coordinar el blanco es la puesta en práctica de gamas cromáticas claras en búsqueda del descanso. Es un remedio ambivalente para cualquier tipo de espacio, ya esté dominado por la luz natural o quede a merced de las sombras.
Las gamas oscuras son igualmente factibles pero el efecto que conseguiremos será el de ruptura. La contraposición del blanco con gamas alejadas del sentido de la luminosidad, provoca juegos de contraste fuertemente estéticos. Lo que se consigue es todo lo contrario que lo anterior, es decir, se encumbra un hogar mucho más informal, más en línea con la modernidad y rabiosamente vivo.

Mobiliario y tapicerías
La tapicería es un elemento de gran peso dentro del mundo de la decoración. Para que este componente textil y el blanco caminen de la mano sin perderse, debes optar por colores marrones, algún estampado, rombos o rayas que destaquen… Conseguirás dar un toque de serenidad al ambiente. En cuanto al pavimento, la sempiterna soberbia de la madera de parqués y tarimas juega un papel de lujo si la utilizamos como contrapunto al blanco.
Si decidimos poner una mesa de cristal en medio del salón, el reflejo del color blanco multiplicará la sensación de luminosidad. En cuanto al material de las patas, cuida que sea adecuado al resto de la habitación, sin perder el sentido de la armonía global. Los ventanales con marco blanco y rematados en curva son los favoritos en esta clase de proyectos. Por último, el complemento vegetal se impone como broche de oro: plantas naturales colgantes, maceteros de mimbre, etc.

Vínculos:
http://www.adecorar.com/